Mamá, aprende a fusionar los roles más importantes de tu vida

Estos tips te ayudarán a ejercer tu rol de mamá, mujer y profesional

¿Acabas de estrenarte en tu rol de madre primeriza (o te aproximas a él) y tienes miedo a sentir que dejaste de ser quien eras para ser únicamente mamá?

Es normal que con la llegada de un nuevo bebé muchas de nosotras nos sintamos perdidas, incluso sin identidad. Esto forma parte de los cambios que se hacen una vez somos madres y de los resultados de ejecutar el rol más relevante y exigente de nuestra vida.

En repetidas ocasiones he mencionado algo que es de gran valor para todas, y es que ser mamá no significa tener que dejar de ser todo lo que eras antes.

Aquí te comparto varios tips que me ayudaron a fusionar los tres roles más importantes de mi vida: el de mamá, el de mujer y el de profesional.

#1. Respira hondo y acepta el lugar donde te encuentras ahora mismo: Abraza por completo el hecho de que eres mamá y que tienes un bebé que te necesita mucho (quizás más de lo que imaginaste). Entiende que esto es normal y tiene que pasar. Así estarás consciente de que vives una etapa tan hermosa como sacrificada y podrás mantener la calma. #InhalaExhala

#2. Saca unos minutos para planificar y organizar tu vida: Luego de los primeros meses de tener al bebé en casa, comenzarás a sentir que necesitas volver a hacer lo que hacías antes o mejor aún, reinventarte.

No te vuelvas loca imaginando cosas para que sucedan de un día para otro. Con calma, establece un plan realista que se adapte tanto a tu visión profesional como a tu vida diaria y tus nuevas responsabilidades. Anota todo en un planner que no soltarás ni en las cuestas. Es más, ¡mételo dentro del bulto de pañales ahora mismo!

#3. Evalúa detalladamente cómo pondrás en acción tu nueva rutina: Ahora que eres mamá, ¿trabajarás por tu cuenta o para una empresa? ¿Llevarás a tu bebé a un cuido, lo dejarás con un familiar o lo cuidarás tú? Es importante saber las respuestas a estas preguntas  porque de ahí nacerá tu plan de emprendimiento una vez termine tu receso de maternidad.

Necesitas saber a qué hora te tienes que levantar y cómo te prepararás para lograr estas cosas. Si vas a trabajar desde el hogar, tendrás que desarrollar una agenda efectiva de trabajo donde la maternidad no interfiera con tu desempeño profesional.

#4. Busca tiempo para ti: No todo puede ser estrés por el trabajo y la maternidad. Con el paso del tiempo lograrás identificar esos momentitos del día que podrás dedicarlos exclusivamente a ti.

Yo, por ejemplo, me levanto bien temprano para leer un poco, gozarme solita una taza de café y pintarme las uñas. ¿Que a qué hora lo hago? ¡A las cinco de la mañana cuando todos aún duermen! Creo firmemente que el ‘me time’ es sumamente necesario para que el día se nos haga más llevadero.

También separa en tu agenda un día del mes para ti. Ve al salón de belleza, de shopping (o de window shopping), rompe la dieta, móntate en el carro rumbo a un lugar con vista al mar y pon tu música favorita. Seguramente conoces a alguien de confianza que podrá cuidar a tu bebé unas horas en lo que despejas la mente y recargas energías.

#5. Identifica tu grupo de apoyo emocional: Cuando me convertí en mamá fui la primera -y sigo siendo la única- de mi grupo de amigas cercanas.  Recuerdo que muchas veces quería llamar a mi mejor amiga para desahogarme y luego me cohibía de hacerlo por temor a aburrirla con mis aventuras de pañales sucios, leche materna y mi pelo en crisis.

Sin embargo, sabiendo la importancia de dejar fluir las emociones, me puse en contacto a través de Facebook con otras compañeras que sí tienen hijos, que me podían entender y aconsejar. ¡Te lo recomiendo! 

Con unas amigas hablaba sobre temas de maternidad y con otras realizaba mis usuales tertulias, solo que más limitadas. Si ahora tus conversaciones se tienen que limitar a mensajes de texto porque no tienes el mismo tiempo de antes, que así sea, pero no pierdas jamás contacto con tus amigas.

Y por último y no menos importante, recuerda que para lograr efectivamente todo lo que te propongas, mi consejo número uno debe estar presente en cada paso que des a partir de ahora que eres mamá. 

Esta nota fue escrita por Karla Toledo para el periódico Índice, en su columna Habemus Baby el 16 de octubre de 2016.