Amamantar y regresar a tu peso de manera saludable SÍ es posible

Sin duda, la lactancia provee grandes beneficios para el desarrollo del bebé y su relación con mamá. Dicho esto, ¿es cierto que la lactancia puede ayudarte a perder peso? La contestación a esta pregunta es . Amamantar a tu bebé llevando una alimentación balanceada te puede ayudar a alcanzar un peso saludable luego del embarazo.

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Se estima que la lactancia aumenta la necesidad calórica de mamá en un promedio de 400-500 calorías al día. Esto debido a que el cuerpo utiliza aproximadamente 20 calorías para producir una onza de leche materna.

Durante los primeros dos meses del bebé es crucial que mamá obtenga por medio de alimentos todos los nutrientes necesarios para alcanzar una producción de leche materna adecuada y estable.

Una pérdida de peso abrupta al principio de la lactancia puede afectar la producción de leche materna. Es por esto que se recomienda que luego de los primeros dos meses de lactancia mamá consuma no menos de 1,500 a 1,800 calorías al día para alcanzar una pérdida de peso de manera saludable.

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Entonces la pregunta clave es: ¿qué puedes hacer para promover una pérdida de peso saludable mientras amamantas a tu bebé?

Aquí comparto algunos consejitos:

  1. En las comidas principales, haz que la mitad de tu plato esté compuesto por vegetales y limita la porción de cereales/farináceos (arroz, pasta, viandas) a ¼ parte del plato.
  2. Sustituye los cereales refinados por cereales integrales y altos en fibra. Por ejemplo: en lugar del pan blanco escoge un pan integral con al menos 3 g de fibra por rebanada.
  3. Prefiere productos lácteos bajos en grasa tales como leche 1-2% baja en grasa.
  4. Utiliza métodos de cocción bajos en grasa tales como hervir, cocinar al vapor, saltear, entre otros. Limita el consumo de alimentos fritos y disminuye la cantidad de grasas/aceites utilizados para cocinar.
  5. Escoge cortes de aves, res y cerdo bajos en grasa. Por ejemplo: escoge las pechugas en lugar de las caderas de pollo.
  6. Disminuye la cantidad de azúcar, miel o sirope (“syrup”) añadida a las bebidas y comidas.
  7. Limita el consumo de dulces, galletas, donas y postres.
  8. Selecciona meriendas saludables tales como:
  •   Ensalada de fruta fresca
  •   Yogur simple bajo en grasa con fruta fresca y un poco de granola o semillas
  •   Un palito de queso bajo en grasa y una fruta fresca
  •   Una manzana mediana con 1 cucharada de mantequilla de maní
  •   Palitos de zanahoria o “baby carrots” con hummus
  •   3 tazas de palomitas de maíz (Pop Corn) sin mantequilla
  •   Barritas de avena/granola bajas en azúcar y grasa
  •   Batida de frutas preparada con leche, yogur o kéfir bajo en grasa
  1. Elige el agua como la bebida principal. Disminuye el consumo de refrescos y bebidas azucaradas.
  2.  Luego de que el médico de su aprobación, haz 30 min diarios de actividad física de intensidad baja o moderada.

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Recuerda que la clave para alcanzar y mantener un peso saludable no es pasar hambre sino consumir una variedad de alimentos de forma moderada y balanceada con el propósito de desarrollar unos hábitos de alimentación que podamos mantener a largo plazo.

Aunque la escritora de esta nota es Licenciada en Nutrición y Dietética, te recomendamos consultar con un profesional de la salud  siempre que desees hacer un cambio en tu alimentación, sobre todo si padeces alguna condición.

Sabemos que como mujer, tu apariencia es muy importante para ti. Sin embargo, la lactancia tiene grandes beneficios para tu bebé. Como ya mencionamos en este escrito, la pérdida de peso de manera  abrupta  puede tener efectos negativos en este proceso. Hay formas saludables de volver a tu peso sin tener que afectar la alimentación de tu bebé. 

Tips para cuando tu hijo no quiere comer saludable

Como a toda mamá, me ha tocado pasar por la maravillosa etapa (not!) en la que los niños no quieren comer, o mejor dicho, no quieren comer NADA saludable. Mi hija ha sabido pedirme papitas de desayuno y tiene tremendo enganche con la leche con NesQuick de fresa.

Mi hija tiene tres años acabados de cumplir y está matriculada en un Centro Educativo Preescolar al cual llega tarde prácticamente todas las mañanas gracias a nuestra batalla por lograr que desayune bien en la casa antes de salir.

Decidí buscar varios consejos en la Web y de una vez compartirlos con ustedes. Esto fue lo que leí en el portal babycenter.com  sobre cómo lograr que tu hijo de uno a tres años coma más alimentos saludables:

Lo primero es reconocer que comer bien le da a los niños la energía que necesitan para crecer y aprender. Esto también le ayudará a mantenerse sanos, a mantener un peso saludable y establecer hábitos alimenticios sanos para toda su vida lo cual es súper importante.

Alimentación Saludable para niños

Un consejo que nos da la nota de babycenter.com es involucrar a nuestros hijos en el proceso de ir a hacer compra en el supermercado. Aunque son muy pequeños para escoger su propio menú, muy bien que les puede gustar la dinámica. Creo que ante varias alternativas de comidas saludables, podrían escoger dos o tres que les llamen la atención.

Me parece que además de llevarlos al supermercado, es una excelente alternativa llevarlos a una Plaza del Mercado donde abunden más vegetales y frutas del País que harinas, azúcares y carbohidratos. De hecho, la próxima recomendación de babycenter.com es “llevarlos al lugar de origen”. Esto significa darles un paseo por un huerto, una granja o una fábrica de queso para que entiendan de dónde vienen los alimentos que se ponen a la mesa cada día.

La página también nos recomienda, obviamente, hacer que la hora de comer sea divertida: “Pídele a tu nene que te ayude a ponerle los ingredientes a la pizza o el queso rallado a algún otro plato. Coloca palitos de zanahoria, tomatitos pequeños y rebanadas de pimiento en su plato de manera que formen una cara. Haz panqueques en la forma de sus iniciales y corta el pan tostado en forma de corazón”.

El próximo punto es muy importante para mí y sé que para muchas mamás que me leen también: Sé exigente en cuanto al consumo de jugos.

Resulta que los jugos de frutas cuentan como parte de la ingestión diaria de frutas de tu hijo, pero ten cuidado respecto a qué clase y qué cantidad de jugos le ofreces. Sírvele solamente jugo que sea 100% jugo de frutas o de frutas y verduras combinadas (estos están llenos de

nutrientes y contienen menos azúcar natural que muchos jugos de frutas). ¡A algunos niños incluso les gustan los jugos de verduras solas!

Y para culminar, otro tip que nos puede ser muy útil: Enriquece pero no engañes. Puedes añadirle verduras y cualquier alimento saludable al plato de tu niño pero no se lo escondas. Dependiendo de la edad que tenga, si se da cuenta puede sentirse traicionado y en vez de avanzar en el camino hacia una buena alimentación, estaríamos atrasándonos.

Aquí las dejo por hoy, mamás. Espero que este escrito les haya servido de algo. ¡Hasta la próxima!

-Karlaimar

Habemus Baby.