Cómo ser mamá y trabajar por cuenta propia sin morir en el intento

¡Saludos mamás! Les había comentado que iba a estar compartiendo consejos sobre cómo podemos echar nuestro negocio/ carrera hacia adelante y no morir en el intento.

Les adelanto que lo que a mí me mantiene a flote y feliz es algo bien sencillo, así que no se sorprendan cuando sepan qué es.

Creo que ya todas saben mi historia de cómo y por qué decidí ser una mamá bloguera y trabajar por mi cuenta, pero para las que no sepan, lo resumo en una oración: Tenía un trabajo súper overtime y me perdí mucho del primer año de vida de mi hija.

Dicho esto, como a mi me encanta la adrenalina y el estrés (insert sarcasm here), me lanzé la aventura de trabajar de manera independiente en el mundo del mercadeo para plataformas digitales, especializándome en el manejo de redes sociales para el pequeño y mediano comerciante.

Eso era por allá por el 2015 cuando los Social Media Managers independientes no eran tantos como ahora, sobre todo en mi pueblo, donde al ofrecer mis servicios muchos me miraban con cara de “What?! ¡¿Pagar por estar en Facebook?!” Pero people, estamos en el 2018. Ahora habemos expertos de redes sociales en todas partes.

Les cuento que según pasaron los meses de haberme lanzado a trabajar por cuenta propia, así fue aumentando el número de personas ofreciendo los mismos servicios que yo.

¿Qué pasó con esto y con qué se come? Aquí les explico lo que aprendí y quiero que ustedes también aprendan:

Estarás entre personas con todo tipo de conocimientos y años de experiencia dentro de tu misma industria. Los que tienen poca o menos experiencia que tú no deben afectarte a menos que estén ofreciendo sus servicios ridículamente baratos y notes que eso esté afectando tanto tu trabajo directamente como toda la industria en general.

Money talks y lamentablemente, muchas personas prefieren lo barato aunque el servicio no sea el mejor.

Y OJO CON ESTE DATO: las personas con más experiencia que tú no son tus enemigos. Sí, yo sé que es frustrante saber que aún te queda mucho por aprender (porque si me preguntas a mí, uno nunca deja de aprender), pero simplemente es eso: tienen más experiencia que tú.

Van a ofrecer cosas que tu AÚN no puedes ofrecer (y digo aún porque eventualmente SÍ LO HARÁS), van a cobrar más caro y sí, van a generar más ingresos que tú aunque habría que poner en una balanza los gastos operacionales que ellos tienen y tú no.

“¡Ajá, Karla… ¿Y cuándo vas a meter por aquí el tema de la maternidad?!”
¡Aquí mismito!  Porque estos dos datos que acabo de compartir generan mucho estrés y  eso es algo que no queremos añadirnos.

Nosotras como mujeres emprendedoras debemos reconocer, aceptar y abrazar una realidad: que SOMOS MAMÁS. Nuestro tiempo, nuestras energías y posiblemente nuestro dinero para educarnos y capacitarnos profesionalmente no van a ser igual de amplios que los de una persona que no tiene hijos.

Quisiera reforzar nuevamente la palabra que mencioné en el párrafo que acabas de leer: REALIDAD. Una vez hayas aceptado, reconocido y abrazado la realidad de que eres madre y siempre lo serás, CRÉEME, todo fluirá mejor.

Reconoce tus límites, nuevamente ACÉPTALOS y ahora pregúntante: ¿qué puedo hacer yo excelentemente bien dentro de estas limitaciones que tengo? Rebúscate bien porque yo tengo fé de que hay algo en lo que eres muy buena y para eso en lo que eres muy buena existe un nicho. ¡ATÁCALO!

Una vez yo acepté mis limitaciones temporeras y reconocí en qué soy excelente dentro de los servicios que ofrezco, procedí a identificar mi nicho. ¿Quiénes son esas personas que necesitan MIS servicios? ¿Dónde se encuentran? ¿Cuál es su budget? ¿Cómo les hago el acercamiento?

Según iba haciéndome preguntas y contestándolas, también iba pensando en distintos paquetes que podía ofrecerle a estos potenciales clientes que fueran de acuerdo a mis capacidades profesionales y que no afectaran mi rol principal que es el de ser mamá (como establecer un horario de trabajo o cantidad de horas invertidas por proyecto, etc).

El hecho de que tengas limitaciones y las aceptes no significa que todo quedó ahí. Las limitaciones tuyas son el talento de otros. Me explico: En mi caso, una de mis limitaciones es que yo no soy artista gráfico ni fotógrafo. Estos son servicios que yo subcontrato para poder ofrecer mis servicios de manejo de redes sociales.

Estuvo en mí buscar y buscar hasta encontrar un buen artista y fotógrafo que ofrecieran un buen servicio y que sus costos fueran de acuerdo con el tipo de cliente al que iba a dirigirme.

Darle forma a mis propuestas, paquetes mensuales y todo lo que hoy es mi negocio tardó años hacerlo porque estos consejos que hoy les doy los aprendí por mi cuenta y de la manera más efectiva: metiendo las patas.

Así que, como les dije arriba, la clave del éxito en esto de encontrar el balance entre trabajar por cuenta propia y ser mamás, para mí es bien sencilla: Identificar qué es lo que puedo ofrecer en estos momentos y buscar el nicho que necesita exactamente esos servicios/ producto.

Según vayamos progresando porque (aquí va mi frase favorita) “we press pause and play, BUT NEVER STOP”, iremos añadiendo más servicios a nuestro negocio/ profesión y nuestras metas se harán realidad.

¿QUIEREN MÁS CONSEJOS? En una de mis entradas recientes les compartí los 3 errores que deben evitar cometer si están pensando comenzar a trabajar por cuenta propia. <<PRESIONA AQUÍ PARA LEER>> 

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